
José
Cortés y su razón etnográfica.
Este pintor pertenece a una generación digna de redención:
Cortés, Hidalgo, Burgos... La labor que José Cortés
Bailén debe revisarse como testimonio de noble oficio, no como
revelación.
Su obra,
por encima de la razón estética, asocia un sentimiento
instintivo de su condición qe pintor" local, qe inspiración
nostalgica, de añoranza siempre luminosa de lugares perdurables
o perdidos para siempre (Calle Maestra, Carrera de Jesús). No
encontraremos un almendro, olivo o caserioo huérfano de referente
geografico (Sillón de la Reina, Almodovar").
Idénticas
resonancias íntimas podemos percibir también en sus boqegones,
donde la jarra o el sifón han perdidod su naturaleza rutinaria
y se han transmutado en símbolos que abren un registro sutil
de recuerdos.
Entre tantos simulacros del arte presente, José Cortés
requiere de la naturaleza una relación afectiva. El paisaje,
parte importante qe su retórica plástica, es un fenómeno
tardío (en ocasiones denostado) del refinamiento cultural humano,
género del que este pintor de Jaén da pruebas de sensibilidad
merecedoras sobradamente de este reencuentro.
JOSÉ MONTANÉ
(profesor de la Escuela de arte José
nogué y artista plástico).